ABC : Los inmingrantes, un gran negocio para Francia (les immigrés, un bon business pour la France)

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ABC: Los inmingrantes, un gran negocio para Francia (les immigrés, un bon business pour la France)

 

El Estado recibe de ellos un saldo positivo de unos 12.400 millones de euros ; además los inmigrantes, la mayoría jóvenes, son grandes consumidores.
L’Etat accuse un solde positif de 12,4 milliards d’euros. Majoritairement jeunes, les immigrés sont de grands consommateurs ...

source : ABC

(voir traduction intégrale ci-dessous, réalisée par Alain Favre-Pujol, sur son blog http://fabre-pujol.over-blog.com/article-les-tres-bons-comptes-de-l-immigration-63971565.html)

Los inmigrantes legales son un negocio muy rentable para la economía francesa: reciben de los presupuestos del Estado unos 47.900 millones de euros, pero pagan de sus bolsillos unos 60.300 millones. Un saldo positivo y favorable para las finanzas públicas de unos 12.400 millones de euros, que solo es la parte monetaria de unas transferencias positivas mucho más altas.

En Francia (64.7 millones de habitantes), unos 6.5 millones de franceses tienen un familiar inmigrante. Las cifras de inmigrantes ilegales son muy aleatorias. Hay contabilizados unos 5.3 millones de residentes extranjeros, con sus familiares.
 
Un equipo de investigadores de la universidad de Lille, dirigidos por el profesor Xavier Chojnicki, ha realizado por cuenta del ministerio de Asuntos sociales un estudio sobre los costos y beneficios económicos del conjunto de esa inmigración para la economía nacional, llegando a esa conclusión cifrada (2009), tras varios años de estudio.
Manejando cifras oficiales, los investigadores han desmenuzado todas las grandes partidas de transferencias positivas y negativas de los inmigrantes, concluyendo con ese saldo muy positivo para la economía nacional.
 
Por partidas, la inmigración cuesta a los presupuestos del Estado (2009) unos 47.900 millones de euros, en estos conceptos: pensiones de jubilación, 16.300 millones de euros; ayudas a la vivienda, 2.500 millones; salario mínimo de inserción, 1.700 millones; subsidios de paro, 5.000 millones; ayudas a la familia, 6.700 millones; ayudas sanitarias, 11.500 millones; educación, unos 4.200 millones.
 
Mano de obra inmigrante en las autopistas
Por su parte, los inmigrantes aportan a los presupuestos del Estado, de su bolsillo, con su trabajo, sumas mucho más importantes: impuestos sobre la renta, 3.400 millones de euros; impuestos sobre las rentas del capital, 3.300 millones; impuestos y tasas sobre el consumo, 18.400 millones; impuestos locales, urbanos y otros, 2.600 millones; contribución al pago de la deuda social (CRDS) y contribución social generalizada (CSG), 6.200 millones; cotizaciones sociales, unos 26.400 millones de euros.
A ese saldo positivo, de unos 12.400 millones de euros, es necesario añadir otros ingresos no siempre monetarios, pero social y económicamente importantes: los inmigrantes realizan la inmensa mayoría de los trabajos que no quieren realizar los franceses, y un 90 por ciento de las autopistas construidas las últimas décadas se construyeron con mano de obra inmigrante; sin obreros extranjeros, los precios del consumo (productos agrícolas y otros) serían mucho más caros, ya que la mano de obra extranjera es mucho más barata.
La contabilidad realizada por los investigadores de la universidad de Lille también refleja profundos cambios sociales. Los inmigrantes, mayoritariamente jóvenes, son grandes consumidores: pagan unos 18.400 millones de euros al Estado, a través de los impuestos y tasas de sus gastos personales. Los inmigrantes han modificado profundamente el deporte y las artes populares francesas: una inmensa mayoría de los futbolistas de élite son hijos de la inmigración; en las listas de canciones de éxito comienzan a ser mayoritarias las protagonizadas por inmigrantes de la primera o segunda generación, negros y magrebíes.
 
Trabajos garantizados por la inmigración
 
Al mismo tiempo, muchos oficios, trabajos y servicios solo están hoy garantizados a través de la inmigración. Más del 50 por ciento de los médicos de los hospitales de los suburbios son extranjeros o de origen extranjero. El 42 por ciento de los trabajadores de las empresas de limpieza son inmigrantes. Más del 60 por ciento de los pequeños talleres de automóviles de París y la región parisina son propiedad de mecánicos y pequeños propietarios inmigrantes.
 
En un terreno tan estratégico como el futuro del sistema nacional de pensiones, los inmigrantes juegan un papel altamente positivo. El muy oficial Consejo nacional sobre el futuro de las pensiones ha llegado a esta conclusión: “Una entrada de unos 50.000 nuevos inmigrantes, cada año, permitiría reducir en medio punto el déficit de las jubilaciones”.
Xavier Chojnicki, que ha dirigido al equipo de investigadores de la universidad de Lille que llega a estas conclusiones, comenta el proceso de este modo: “Se trata de un proceso histórico, ligado a la estructura de la población inmigrante, mayoritariamente joven. Poco calificados, están en el paro, muy frecuentemente. Pero también gastan mucho y son muy emprendedores. Las pensiones que pagamos a los viejos están más que compensadas con el consumo y las cotizaciones sociales que pagan los más jóvenes, entre los que hay gente muy dinámica. Estamos asistiendo a la emergencia de una pequeña clase media de origen inmigrante”.
 

Les immigrés sont une très bonne affaire pour l’économie française : ils reçoivent de l’Etat 47,9 milliards d’euros, mais ils reversent 60,3 milliards. Autant dire un solde positif de 12,4 milliards d’euros pour les finances publiques, qui ne représente pourtant que la part monétaire de transferts bien plus importants. Dans ce pays de 64,7 millions d’habitants, 6,5 millions de Français comptent au moins un immigré dans leur famille. Les chiffres de l’immigration légale sont très fluctuants. En France, on recense environ 5,3 millions de résidents étrangers avec leurs familles. 

Une équipe de chercheurs de l’université de Lille, sous la direction du Pr 
Xavier Chojnicki, a réalisé pour le compte du ministère des Affaires sociales une étude sur les coûts de l’immigration pour l’économie nationale. Travaillant sur des chiffres officiels, les chercheurs ont décortiqué tous les grands postes de transfert des immigrés. Il en ressort un solde très positif. Les chercheurs ont remis leur rapport en 2009, au terme de trois ans d’études. Les 47,9 milliards d’euros que coûte l’immigration au budget de l’Etat (2009) sont ventilés comme suit : retraites, 16,3 milliards d’euros ; aides au logement, 2,5 milliards ; RMI, 1,7 milliard ; allocations chômage, 5 milliards ; allocations familiales, 6,7 milliards ; prestations de santé, 11,5 milliards ; éducation, environ 4,2 milliards. 

De leur côté, les immigrés reversent au budget de l’Etat, par leur travail, des sommes beaucoup plus importantes : impôt sur le revenu, 3,4 milliards d’euros ; impôt sur le patrimoine, 3,3 milliards ; impôts et taxes à la consommation, 18,4 milliards ; impôts locaux et autres, 2,6 milliards ; contribution au remboursement de la dette sociale (CRDS) et contribution sociale généralisée (CSG), 6,2 milliards ; cotisations sociales, environ 26,4 milliards d’euros. 

A ce solde positif de quelque 12,4 milliards d’euros il faut ajouter d’autres revenus pas toujours monétaires, mais d’une grande importance sociale et économique : les immigrés occupent l’immense majorité des emplois dont les Français ne veulent pas, et 90 % des autoroutes ont été et sont construites et entretenues avec de la main-d’œuvre étrangère. Sans immigrés, les prix à la consommation (produits agricoles et autres) seraient bien plus élevés, la main-d’œuvre étrangère étant bien moins payée. 

La comptabilité réalisée par les chercheurs de l’université de Lille fait ressortir aussi de profonds changements sociaux. Majoritairement jeunes, les immigrés sont de grands consommateurs : comme nous venons de le voir, ils versent environ 18,4 milliards d’euros à l’Etat sur leurs dépenses personnelles, notamment en TVA. Les immigrés ont modifié en profondeur le sport et les arts populaires français : la grande majorité des footballeurs de haut niveau sont issus de l’immigration, et les artistes d’origine immigrée, noirs et maghrébins, peuplent le Top 50 de la chanson populaire. 

Parallèlement, de nombreux métiers, en particulier dans les services, ne fonctionnent en France que grâce à l’immigration. Plus de la moitié des médecins hospitaliers dans les banlieues sont étrangers ou d’origine étrangère. Pas moins de 42 % des travailleurs des entreprises de nettoyage sont des immigrés. Plus de 60 % des ateliers de mécanique automobile de Paris et de la région parisienne appartiennent à des mécaniciens et petits entrepreneurs d’origine étrangère. 

Dans un domaine aussi crucial que l’avenir du système des retraites, les immigrés jouent un rôle des plus favorables. Le très officiel Comité d’orientation des retraites est parvenu à cette conclusion : “L’entrée de 50 000 nouveaux immigrés par an permettrait de réduire de 0,5 point de PIB le déficit des retraites.” 

Xavier Chojnicki commente ces résultats en ces termes : “Il s’agit d’un processus historique lié à la structure de la population immigrée, majoritairement jeune. Comme ils sont peu qualifiés, les immigrés sont très souvent au chômage. Mais ils dépensent aussi beaucoup et sont très entreprenants. Les pensions que nous versons aux retraités sont plus que compensées par la consommation et les cotisations sociales que paient les plus jeunes, parmi lesquels on trouve des gens très dynamiques.”
 
dimanche 2 janvier 2011.

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